Los yo-yos que siempre había tenido en mi infania, por allá los años 70, eran de los baratos; los típicos de color azul o verde con el aro exterior en blanco, pero vaya... eran yo-yos con los que ni se podía hacer “el dormilón”, ni “el perrito” ni nada. Los buenos, los que molaban, se escapaban de mis posibilidades monetarias, así que aprendí a utilizar yo-yos malos hasta que un día.../... Leer el relato completo
Yo-Yo Russell Super
Los yo-yos que siempre había tenido en mi infania, por allá los años 70, eran de los baratos; los típicos de color azul o verde con el aro exterior en blanco, pero vaya... eran yo-yos con los que ni se podía hacer “el dormilón”, ni “el perrito” ni nada. Los buenos, los que molaban, se escapaban de mis posibilidades monetarias, así que aprendí a utilizar yo-yos malos hasta que un día.../... Leer el relato completo
Anna Maria en bucle
Anna Maria es una chica muy normal que se conforma con lo que le da la vida y su máxima ambición está en no ir a menos en eso que la vida le da. Desea tan poco más de lo que ya tiene que sus posibilidades de frustración o fracaso son escasas, por no decir nulas. Trabaja ocho horas al día, a excepción de alguno que tiene que alargar un poco más por no dejar alguna cosa a medias, pero esos días, apunta esas horas.../... Leer el relato completo
Niño bonito
En la fría noche la humedad condensaba los vahos de las respiraciones y los convertía en millares de pequeñas gotas que se deslizaban detrás de los cristales de coches y ventanas. La gente transitaba con sus abrigos largos bien abrochados, las bufandas rodeaban sus cuellos y todo un universo de gorros, gorras y sombreros escondían las cabezas de la mayoría de transeúntes que andaban con cierta premura para llegar a sus casas o para meterse en algún bar y tomar algo que les calentase los destemplados cuerpos.Un joven abrió la puerta del Classic, un bar al que nunca había acudido antes, pero.../... Leer el relato completo
Ni coños, ni pollas, ni cojones
Las clases de anatomía en 6º de E.G.B eran lo más curioso del mundo. Por aquel entonces teníamos once años, y el sistema educativo de aquellos tiempos quería que estuviésemos ciegos perdidos ante una realidad palpable (y nunca mejor dicho) como era la de nuestros miembros genitales. El señor José María nos recitaba lentamente todos y cada uno de los huesos que componen el esqueleto humano, seguidamente pasaba a los órganos.../... Leer el relato completo
Aquella mañana fría
Aquella mañana de invierno, fría, invitaba a ir por la calle con el cuerpo encorvado como buscando algún tipo de protección ante un tiempo inclemente. Parece mentira que con 16 años se pudiese llegar a sentir tanto malestar. Dicen, que los jóvenes no acusan demasiado ni el frío ni el calor, pero con semejante invierno... no importaba la edad.
Mi amiga Maria y yo salíamos de clase a las once en punto para compartir, un día más, la media hora que nos daban para el desayuno. La mayoría de nuestros compañeros de clase se refugiaban en la cafetería de enfrente para.../... Leer el relato completo
La barbería de la calle Salvà
En una época en la que no se podía hablar de política, y menos aún... del caudillo, las conversaciones de los adultos en el barcelonés barrio del Poble Sec, giraban en torno a cosas de lo más cotidianas como: la inflación, las subidas del petróleo, la crisis... temas de los que no tenía nunca la culpa el gobierno... Dónde vamos a parar! Por aquellos tiempos, al igual que ahora, la culpa era siempre de los americanos. De quién si no? Otros temas comunes eran.../... Leer el relato completo
Un instante para siempre
Rubén fue un hombre que alcanzó con éxito las seis etapas esenciales de la vida: una infancia feliz, una adolescencia promiscua, una juventud exitosa, una madurez serena, una vejez lúcida y una muerte digna. Un hombre satisfecho que lo demostraba con esa media sonrisa dibujada en su rostro, mientras que de cuerpo presente y desde su ataúd, recibía el último adiós de sus seres más queridos.María pidió quedarse con él unos instantes a solas, no en vano había compartido 60 años de su vida con.../... Leer el relato completo
El Negro Albino
El único sonido perceptible era el goteo intermitente de una ducha mal cerrada. Del techo colgaba una triste bombilla cuya tenue luz proyectaba sobre la pared las sombras de los escasos muebles que habían en el vestuario: una taquilla de aluminio, un par de sillas, la pica del lavabo coronada por un espejo y la camilla sobre la cual me hallaba sentado. Mis pies no tocaban suelo y alternos el uno con respecto al otro dibujaban un mecánico y acompasado vaivén. Aún llevaba puesto mi albornoz de raso rojo y en la espalda, estampadas en azul marino, las letras de mi nombre de guerra. “El Negro Albino”.../... Leer el relato completo
Una del Oeste
Mi afición por el lejano Oeste se manifestó en mí cuando yo era un crío con tres años recién cumplidos. Poca influencia ejercieron las películas del Far west, las novelas de Zane Gray o de Marcial Lafuente Estefanía, ya que por aquel entonces, yo no iba al cine, no teníamos tele en casa, ni leía novelas. Imagino que sencillamente, el espíritu errante de algún vaquero perdido en el limbo entró en mí un buen día, me poseyó y me convirtió en un precoz aspirante a forajido.Cuenta la leyenda, que durante la navidad del 67, mis padres y los de mi vecino Alberto, se pusieron de acuerdo para celebrar juntos el día de reyes.../...Leer el relato completo
Wasabi
El arroz comenzaba a emitir el silbido característico de cuando ha absorbido toda el agua tras la ebullición. Era el momento de retirarlo del fuego, destaparlo y cubrirlo durante quince minutos con un paño. Mientras, Pablo, empezó a sacar el salmón y el atún de la nevera y a cortarlo en finas láminas.Acto seguido extendió el arroz de manera uniforme en un recipiente. Con experimentados movimientos y ayudándose de un tenedor de madera rastrilló con suavidad los granos con el fin de separarlos. Al mismo tiempo, con la mano.../...Leer el relato completo