El arroz comenzaba a emitir el silbido característico de cuando ha absorbido toda el agua tras la ebullición. Era el momento de retirarlo del fuego, destaparlo y cubrirlo durante quince minutos con un paño. Mientras, Pablo, empezó a sacar el salmón y el atún de la nevera y a cortarlo en finas láminas.Acto seguido extendió el arroz de manera uniforme en un recipiente. Con experimentados movimientos y ayudándose de un tenedor de madera rastrilló con suavidad los granos con el fin de separarlos. Al mismo tiempo, con la mano.../...Leer el relato completo