Las clases de anatomía en 6º de E.G.B eran lo más curioso del mundo. Por aquel entonces teníamos once años, y el sistema educativo de aquellos tiempos quería que estuviésemos ciegos perdidos ante una realidad palpable (y nunca mejor dicho) como era la de nuestros miembros genitales. El señor José María nos recitaba lentamente todos y cada uno de los huesos que componen el esqueleto humano, seguidamente pasaba a los órganos.../... Leer el relato completo